Moda Werther

Wikipedia Foto H P HaackCuando Johann W. von Goethe (1749-1832) escribió Die Leiden des jungen Werthers (1774), nunca pensó que la obra se convertiría en un hito de la literatura y en su sombra de por vida. Aún menos imaginó el poder mediático que tendría para el entorno social al que pertenecía.

Johann_Wolfgang_Goethe_1779 CharlotteBuff Johann Georg Christian KestnerGoethe, Charlotte y Kestner (década de los 70 del siglo XVIII)

Traducido al español como Las cuitas, desventuras, penas, padecimientos, sufrimientos,… del joven Werther, la obra, tiene mucho de autobiográfica. Reproduce dos sucesos de su vida, que articuló para dar lugar a este drama. Por un lado, su amor no correspondido de Charlotte Buff (Lotte para los amigos), a quien conoció en un baile, junto a su prometido, Johann C. Kestner. Tras pasar unas vacaciones con ellos, mantuvieron una relación epistolar. El otro acontecimiento fue el suicidio de un amigo (supuestamente por un amor no correspondido). Tal cual: la novela, articulada como epistolario, desvela el amor que el joven burgués Werther siente por Charlotte (a quien llaman Lotte), una joven que conoce en un baile y que está prometida con Albert. Tras pasar unas vacaciones con ellos, decide poner fin a su amor con el suicidio.

Werther Acuarela elegiaca romántica alemanaGoethe nos revela a lo largo de la obra el perfil psicológico de Werther, en una etopeya en la que ignora su descripción física y datos biográficos (posiblemente universalizando al personaje). Únicamente describe su forma de vestir, que junto a los paisajes, las estaciones del año, la naturaleza, las lecturas o los colores entre otros, son una proyección de sus sentimientos y estados de ánimo. De manera que Goethe incluye la descripción del traje, no como dato físico, sino por su simbolismo como descripción psicológica del personaje. “…no podrán negar su admiración y simpatía por su espíritu y su carácter…”, escribe Goethe sobre Werther al comienzo de la novela. Es la defensa del sentimiento frente a la razón, el paso del Neoclasicismo al Romanticismo. Werther es el prototipo de una nueva forma de sentir y concebir la vida, en la que los sentimientos gobiernan los estados de ánimo, induciendo a una forma de ser impulsiva, en cierto modo irracional y fatalista. La formación ilustrada de Werther provoca una lucha interna en el joven, cuya pasión se desboca y es incapaz de controlar. Esto, junto al final trágico, convirtió la novela en la antesala del movimiento literario alemán Sturm und Drang, en las últimas décadas del siglo XVIII, origen del movimiento Romántico que caracterizó la primera mitad del XIX. Y todo esto, lo contiene el traje. Hay una intención por parte del escritor, quien deposita una carga simbólica en el traje.

WertherLotte[…] Mucho me ha costado resolverme a dejar el frac azul que llevaba cuando bailé con Charlotte por primera vez; pero ya estaba inservible. Me he encargado otro idéntico, con cuello y vuelos iguales, y una chupa y unos calzones amarillos como los que tenía, Bien conozco que no es lo mismo llevar uno que otro; sin embargo…, ¿quién sabe? Me figuro que, con el tiempo, le tocará al nuevo su turno, y será el preferido.”
[…] Charlotte, deseo que me entierren con el traje que tengo puesto, porque tú lo has bendecido al tocarlo. La misma petición hago a tu padre. Prohíbo que me registren los bolsillos. Llevo en uno aquel lazo de cinta color de rosa que tenías en el pecho el primer día que te vi rodeada de tus niños…
[…] Se hallaba tendido boca arriba, cerca de la ventana, vestido y calzado, con frac azul y chaleco amarillo… Habían acostado a Werther en su lecho con la cabeza vendada. Su rostro tenía ya el sello de la muerte.

Hay varios aspectos en el traje que constituyen la carga simbólica. Uno muy curioso es lo que significa para Werther, y por lo tanto el valor que tiene. Charlotte lo conoció vestido así en el baile, por lo que el traje pasa a conformar en su identidad, ese recuerdo. Mantendrá este aspecto toda la novela. Se gasta un traje, se hace otro igual. No lo viste porque le recuerda el momento o porque fue cuando la conoció, sino porque perpetua la imagen que de él tiene Charlotte, el eterno enamorado. Con esta ropa desea morir y ser enterrado.

Recreación para vestuario escénico del traje de Werther, 1990.
Recreación para vestuario escénico del traje de Werther, 1990.

Estilísticamente, las prendas que viste Werther responden a la evolución de la moda rococó europea. En el terno casaca-chupa-calzón, la casaca se sustituye por el frac, la versión práctica de la casaca, por supuesto de diseño inglés. Aparece hacia 1764. Frente a la casaca estilizada de los 70, el frac tiene puños más estrechos y el cuello más alto, elimina los faldones delanteros cortándose en la cintura y cruzándose sobre el pecho, tiene solapas, mantiene doble faldón trasero y pierde el exceso de adorno. La de Werther es azul, y la chupa o chaleco amarillo (en las traducciones de Werther que he consultado, utilizan chupa y chaleco). Se viste bajo la casaca, hace tiempo que perdió los faldones rococós. Y él lleva calzón (culotte), aunque entre los ingleses se estila para uso diario el pantalón de montar a caballo.

…acabó por arrojarse vestido sobre el lecho, donde el criado le halló tendido con su frac azul y el chaleco amarillo. Le preguntó si quería que le quitase las botas.
[…] Permaneció allí hasta las ocho, aumentándose su mal humor, cuando vio que ponían la mesa, tomó su bastón y su sombrero.Este atuendo se complementa con:

Así que su atuendo se complementa con botas altas, el calzado favorito de los ingleses, buenos para la equitación y el campo. Es flexible y por lo tanto cómodo, y suelen ser apuntados.
A lo largo del siglo XVIII la espada (herencia de la moda francesa chevalier del XVII) fue sustituida por el bastón como complemento masculino. El frac nunca se acompaña con espada, siempre con bastón, símbolo de nuevos tiempos. Y por supuesto sombrero, de fieltro, copa redonda y ala.
Aunque no se mencione, no podemos olvidar completar el traje con medias de seda, camisa con chorreras o encajes y el pañuelo o corbata.

Digamos que en la moda de Werther, que empieza a estilarse en el último tercio del siglo XVIII, se busca la funcionalidad, comodidad y fácil cuidado de prendas que viste una clase de vida laboral activa, relacionada también con la campiña y la equitación, costumbres muy inglesas y afines a las ideas de la aproximación del hombre con la naturaleza y el abandono del artificio.

Retrato de Goethe, 1787 (de J. H. W. Tischbein).
Retrato de Goethe, 1787 (de J. H. W. Tischbein).

Lo más curioso fue el efecto que este vestuario causó en la moda europea de entonces. Entre los devotos de esta nueva forma de pensar que dio lugar al romanticismo, comenzó a vestirse la “moda Werther”: frac azul con botones de latón, chaleco amarillo, botas altas de color marrón y sombrero redondo de fieltro. Incluso entre las jóvenes se puso de moda vestir a lo “charlotte”, con su vestido blanco con lazos y rosas. El furor de esta moda fue total, apareció un perfume denominado “Agua de Werther”, seguramente de aromas románticos que incitaban al suicidio. El propio Goethe llegó a vestir a lo Werther; también su amigo de juventud Carlos Augusto de Sajonia, duque de Weimar.
Además de vestir a lo Werhter, lo que llamamos hoy merchandising, reventó los mercados. Cualquier útil doméstico y para el adorno mostraba los motivos de la novela, platos, tazas, tapices, abanicos, manteles,… Aún más increíble fue la llamada Werther-Fieber, lo que su coetáneo Chateubriand denominó Mal du siècle, una especie de hastío vital que fue tan común entre los jóvenes románticos, que convirtió el suicidio en un recurso vital de halo literario, y que supuestamente empujó a multitud de suicidios a los jóvenes de entonces. El caso es que Goethe descubrió en el río Ilm, junto a su casa de verano, el cadáver de una joven que se había suicidado. Portaba entre sus manos un ejemplar de la novela. Acusaron a Goethe de que la lectura de Werther podía conducir al suicidio (cada época tiene su Judas Priest). Goethe realizó algunos cambios en la obra, editándose en 1787 una versión corregida y aumentada. Las ilustraciones de esta década muestran notables cambios estéticos en la indumentaria, acercándose al estilo prerrevolucionario. Según la fecha de edición, Werther se viste a la moda.

1774, ilustraciones de Daniel Chodowiecki.
1774, moda rococó,año de edición de la novela. Ilustración de Daniel Chodowiecki.
1797, ilustraciones de J. Duplessi Bertaux.
1797, moda revolucionaria (las marvelleux). Ilustración de J. Duplessi Bertaux.
1809, ilustración de Jean Michel Moreau le Jeune.
1809, moda imperio. Ilustración de Jean Michel Moreau le Jeune.
1831, moda romántica. Ilustación de Friedrich Rosmäsler.
1831, moda romántica. Ilustación de Friedrich Rosmäsler.
1853, moda . Ilustración de Johann Baptist Sonderland
1853, moda cercana a la crinolina. Ilustración de Johann Baptist Sonderland.
1984, ilustración de Vytautas Kazys Jonynas.
1984. Ilustración de Vytautas Kazys Jonynas.

Me pregunto por el significado y valor de los colores utilizados en el traje de Werther. No he leído nada. En 1810 Goethe publica su Teoría de los colores (Zur Farbenlehre), donde atribuye una significación simbólica a los mismos, y afirma (resumo sin conocer el tema) que en la percepción está involucrado el cerebro y el sentido de la vista, y que dicha percepción, así como la influencia que ejercen sobre las personas, depende del estado anímico entre otras cosas, por lo que hay una relación no casual entre colores y sentimientos o estados de ánimo; hay una reacción del ser humano ante cada color. En el traje de Werther, no escogió los colores al azar. Aunque también cuentan que el amigo de Goethe que se suicidó, vestía “a la inglesa”: frac azul hasta la rodilla, chaleco amarillo de cuero, pantalones de montar y botas altas.

Según Goethe (texto transcrito de psicologiadelcolor.es):
Azul: Es el color de la inteligencia, la sabiduría, la reflexión y la paciencia. Induce al recogimiento, proporciona una sensación de espacio abierto, es el color del cielo y el mar en calma, y así evoca también paz y quietud. Actúa como calmante, sosegando los ánimos e invitando al pensamiento.
Amarillo: Es el color del Sol. Para Goethe posee una condición alegre, risueña, es el color del optimismo. El amarillo tiene las cualidades del sol, es el color del poder y la arrogancia, pero también de la alegría, el buen humor y la buena voluntad; es un color estimulante.

Por pensar algo, el azul es el color de la razón, el que encarcela al amarillo, el de la emoción. Tal como le sucede a Werther. Quién sabe. Habrá que seguir investigando.


Éstas y más ilustraciones se pueden encontrar en

http://www.goethezeitportal.de/wissen/enzyklopaedie/chodowiecki.html

http://www.ub.uni-bielefeld.de/diglib/seiler/werther/werther/tools/htmpool/bilder/16X06X71.htm

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