Gladstone Bag. Una maleta de película

Llegada a El Paso de Gringo Viejo en la película homónima.

“Había descendido del tren en El Paso con su maletín negro plegadizo, lo que entonces se llamaba una maleta Gladstone, vestido todo él de negro salvo los blancos blasones de sus puños y su pechera. Se dijo que en este viaje no iba a necesitar demasiado equipaje. […] En caso de que le abrieran la maleta en la aduana, sólo encontrarían unos sándwiches de tocino, una navaja de rasurar, un cepillo de dientes, un par de libros suyos y un ejemplar del Quijote; una camisa limpia y una pistola Colt escondida entre sus cachorones”. (ropa interior masculina de cuerpo entero en una sola pieza). De la novela Gringo Viejo (1985), Carlos Fuentes.

La bolsa de viaje o maleta Gladstone es una compañera inseparable de multitud de viajeros que se desplazan por el mundo, por la gran pantalla y por la literatura desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad, aunque por influencia del cine la identificamos con viajeros de la segunda mitad del siglo XIX y del siglo XX hasta la década de los 40 aproximadamente.

Fuente: River Junction Trade Co.
Gladstone type bag used for carrying clerical vestments and books by Reverend John Grosse to his services. Fuente: Nacional Museum of Australia.

Más que una invención este tipo de maleta fue una modificación y mejora de un diseño francés, cuya primera patente con el nombre de Gladstone se atribuye según las fuentes a J. G. Beard o a E. Cole, ambos británicos dedicados al negocio del cuero que tenían su sede en el barrio de Westminster en Londres. Esto fue a mediados del siglo XIX.

Pero patentes de equipaje de mano y maletas tipo Gladstone surgieron muchas y muy diferentes, ¿qué es lo que caracteriza e identifica a la primera Gladstone para ser tan célebre y copiada?

Sobre todo, era el equipaje de mano más liviano hasta entonces inventado (no bolsos o bolsas, sino pequeña maleta de mano con gran capacidad de almacenaje). La patente registrada por Edward Cole el 4 de febrero de 1854 indica que es  «An Improvement in the Frames of Traveling Bags» («una mejora en los bastidores o armazones de bolsas de viaje»). Ésta es la diferencia con las anteriores: la boca se abre en dos partes iguales gracias a un cierre rígido de metal plegable, que puede ser una especie de marco o bastidor abatible de dos piezas, o bien dos piezas independientes unidas por dos escuadras en los laterales pequeños de la maleta. Además el fondo o base de la Gladstone es dura aportando estabilidad. La bolsa solía ser de cuero rígido (mayormente de vaca), a menudo forrado su interior en tela. En su tamaño y proporción era rectangular y bastante profunda. El diseño original cerraba con broche central y podía llevar por fuera una cincha o dos de cuero como cierre de seguridad. A partir de aquí comienzan las decenas o quizás cientos de variaciones de modelos y de implementaciones que amplían a través de patentes el árbol genealógico del “apellido” Gladstone no sólo como bolsa, también como maleta. 

Fuente: River Junction Trade Co.
Fuente: Colección Museum Australia Victoria


¿Quiénes usaban la Gladstone?

En pocos años desde su creación la Gladstone se convirtió en el equipaje de mano por excelencia en Gran Bretaña y después en Norteamérica y el resto de Europa, y por supuesto fiel compañera hasta Australia, La India y las colonias. Durante décadas fue sinónimo de buen gusto y costaba su dinero. De hecho, quien no podía costearse una Gladstone viajaba con la versión barata, la Duffel bag (nombre cogido de una ciudad belga) que ni tenía soportes ni cierres rígidos ni se hacía de cuero, sino de tela.

1925, Joseph Christian Lleyendecker. Estudio para anuncio de ropa de la marca Kuppenheimer. No falta la Gladstone.

Comenzó siendo usada por profesionales entonces eminentes como abogados, banqueros y políticos (para funcionarios y militares se vendía a precio reducido) también por hombres de negocios y comerciantes que en ella guardaban sus muestrarios. El uso entre boticarios y médicos invitó al diseño de una Doctor bag tipo Gladstone, que prácticamente se acabó convirtiendo en un cajón profundo al que con el tiempo se le añadieron compartimentos a modo de bandejas extraíbles y permitió cómodas visitas a domicilio. Además del uso profesional, y siempre que el bolsillo lo permitiera, fue la compañera preferida de viaje en cortas, medias y largas distancias.

La Diligencia.

Durante la segunda mitad del siglo XIX la encontramos en los portaequipajes de las diligencias Overland Stage Line que cubrían rutas en el oeste norteamericano. En la de la película de John Ford (1939) hay más de una Gladstone o tipo Gladstone: la del banquero Ellsworth Gatewood, posiblemente grabada con sus iniciales, que oculta el activo robado al banco; la tipo caja del comerciante Samuel Peacock donde guarda el muestrario de whiskies; ¿y la del doctor Josiah Boone? A Doc no le da el dinero para una Gladstone original pero su Doctor bag tiene apertura Gladstone. En el portaequipaje aparece una Gladstone de piel de cocodrilo que posiblemente sea de Mrs. Lucy Mallory.

Banquero Ellsworth Gatewood guardando el dinero en la Gladstone, La Diligencia.
Doc urgando en la maleta de viajante de Samuel Peacock, La Diligencia.
La Doctor bag del Doctor Josiah Boone, La Diligencia

Quienes sí debieron usar la Gladstone fueron los viajeros del Titanic. La pregunta es cuántas se hundirían en el naufragio. Sin duda eran buenas maletas, porque en la expedición que en 1987 se sumergió en las aguas de Terranova a más de 3 kilómetros de profundidad, entre los miles de objetos recuperados había alguna que otra Gladstone en  relativas buenas condiciones.

Gladstone bag que viajaba en el Titanic y encontrada en las aguas de Terranova en 1987. Fuente: GuangDong Museum.

En la literatura y el cine la Gladstone suele acompañar a personajes que viajan sin tener muy claro a dónde ni por cuánto tiempo, o bien que rompen con su pasado o sus vidas y se lanzan al vacío; caminante no hay camino… Llevan como equipaje lo que consideran necesario y básico. Es propia de odiseos como Gringo Viejo cuando decide un viaje de ida a México y su Revolución; como el artista Basil Hallward, amigo y retratista de Dorian Gray y admirador de su belleza, que pensando en pasar unos meses en París envía su equipaje pesado y lleva consigo una Gladstone y una Ulster, otra bolsa de mano muy chic entre la clase alta (1890-91, El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde); en el relato de El hombre de los relojes (1898) de Arthur Conan Doyle, uno de los misteriosos personajes que sube al tren lleva una Gladstone. Curiosamente, de las muchas maletas que arrastran los protagonistas en su Viaje a Darjeeling (2007, Wes Andersonninguna es tipo Gladstone a pesar de su estilo vintage, diseñadas Marc Jacobs, que las hizo para la marca Louis Vuitton.

Viaje a Darjeeling. Fuente: Sensacine.

Para el profesor Pnin (1957, V. Nabokov), ruso a la deriva en Estados Unidos, se convierte en motivo de desasosiego al extraviarla, pues contenía cosas que suponían acciones a realizar en las horas siguientes. Según pensaba Pnin, su Gladstone guardaba un traje negro relativamente nuevo que iba a usar esa noche para una charla que llevaba por título «¿Es Comunista el Pueblo Ruso?», la conferencia del simposio «Don Quijote y Fausto» que pretendía estudiar al día siguiente en su viaje de regreso a Waindell, y el ensayo «Dostoievsky y la Psicología del Gestalt» escrito por una graduada que debía revisar para el doctor Hagen. 

J. D. Salinger nos dejó pocas obras pero en la mayoría aparece una Gladstone como compañera de sus personajes. En su mítico El guardián entre el centeno (1951), el joven protagonista Holden Caulfield va acompañado de su Gladstone que se identifica por la pegatina de Pencey Pre de Pensilvania, la escuela preparatoria de la que ha sido expulsado. También aparece en el relato publicado en The New Yorker Ligera rebelión de Maddison (1946), y donde cobra singular importancia es en Teddy (1953). Teddy, un sabio místico de 10 años, se sube encima de la Gladstone de su padre para poder asomarse por el ojo de buey del camarote. Se genera una discusión en la que el padre le ordena que se baje de su maleta (que le ha costado bastante dinero) y la madre le dice que no se mueva y salte sobre ella. Salinger convierte la Gladstone en elemento metafórico del materialismo de la cultura occidental dentro de un relato de corte filosófico relacionado con el budismo zen.

La noche de la iguana, Richard Burton interpretando a Shannon a su llegada al hotel de su amiga Maxine en México.

Tennesse Williams al inicio de la obra de teatro La noche de la iguana (estrenada en Broadway en 1961 y basada en su cuento corto de 1948) una acotación indica que Pancho (uno de los sirvientes de Maxine en su hotel en México) lleva la maleta de Shannon, una tipo Gladstone reventada y cubierta con pegatinas de viaje de muchos lugares del mundo. En este caso la Gladstone podría ser similar a muchas de las que se patentaron en los años 30 y que son tipo maleta, como la que aparece en la versión fílmica de la obra teatral (1964, John Huston), aunque a mí no me parece que hayan usado una tipo Gladstone.

Recorte de página de catáogo de precios de enseres en venta por la de A&N Society (para militares y funcionarios). Imagen de University of Glasgow Archive Services. Fuente: keyholecollection.

Al cuerpo le cosieron un marco de hierro unido en la parte inferior, lo que permitió que la maleta se abriera completamente. Un separador evitaba que el contenido se mezclara o se cayera al abrirla. Era rígida en su superficie y en la base, únicamente no lo era en los laterales menores. Tenía una cerradura y 2 clips de deslizamiento y dos correas de cuero rodeando el cuerpo.

Detalle, patente estadounidense, 1930. Fuente: patents.google.com
1934, Detalle anuncio. A King’s Department store ad in the Johnson City Press offers Gladstone suitcases as a Christmas gift suggestion for men. Fuente: johnsoncitypress

En la Gladstone puede uno esconder o encontrar de todo lo imaginable e impensable y ser parte indispensable en la caracterización de un personaje. El primer Doctor Who de los años 60 en aquella serie de televisión británica guardaba en ella todo tipo de extraños artefactos. Sherlock Holmes en el relato de El hombre con el labio torcido (1891, A. Conan Doyle), saca de ella una gran esponja, elemento clave para la solución del misterio. Podía ser del mismo tipo que la que usa en la película La vida privada de Sherlock Holmes (1970, Billy Wilder) donde guarda sus enseres personales, como los útiles necesarios de un opiómano.

La vida privada de Sherlock Holmes, Billy Wilder.

Una maleta así también pudo tener quien quiera que fuese el alterego de Jack el destripador. Así lo caracterizan los directores Alfred Hitchckok en la película muda patéticamente llamada en español El enemigo de las rubias (1927, The Lodger. A Story of the London Fog), John Brahm en El inquilino (1944, The Lodger) y Monty Berman and Robert S. Baker en El destripador de Londres (1959, Jack the Rippe).

The lodger, 1927, Alfred Hitchckok.
‘The Lodger, 1944, (Photo by Hulton Archive/Getty Images)
‘Jack The Ripper’, 1959. (Photo by Paramount/Getty Images)

La Gladstone llega aún más lejos que el propio viajero convirtiéndose en motivo principal de una trama. En la película Ultimatum (1957, Seven Days to Noon, John and Roy Boulting) la maleta contiene una bomba atómica, y en Extraña revelación (1945, Strange Confession, John Hoffman) el hombre que desde el inicio de la película camina con una Gladstone, lleva una cabeza humana en su interior.

Strange Confession, 1945.

Y como protagonista indiscutible lo es en el relato “The Gladstone Bag” que la voz de Orson Welles nos narra en el programa radiofónico The Black Museum (1952), historias basadas en casos reales de asesinato. This is Orson Welles, speaking from London…

En fin, ya basta, las referencias son infinitas y al final tampoco le queda a uno claro ni quién fue el inventor ni cómo es la verdadera Gladstone original.

¿Y el nombre de Gladstone?

Cuentan que el creador de la Gladstone (fuese Beard o Cole o quizás uno anterior cuyo rastro habría que buscar en los archivos) fue un entusiasta partidario de William Ewart Gladstone (1809-1898), político liberal cuatro veces primer ministro de Reino Unido, la última con 82 años. Se le considera el mejor hombre de estado británico del siglo XIX, conocido como The Grand Old Man (GOM of Great Britain). Su apellido se utilizó también para nombrar un pequeño carruaje de paseo de cuatro asientos con cuatro ruedas y tirado por caballos, que podía llevar una cubierta tipo calesa. También pasó a denominar un tipo de vino barato, porque redujo los impuestos al vino en 1860. Así que si en un pub inglés un cliente pide un Gladstone, ya sabemos que al día siguiente se acordará del primer ministro.

Bansky (Lower Manhattan, NY).

Sin duda el invento de la Gladstone cambió la forma de viajar como lo hizo poner ruedas a las maletas. El «equipaje rodante» que el empresario Bernard Sadow patentó en 1970, con ese magnífico tributo que Sorrentino le dedica en la película This must be the place (2011) a cargo del inolvidable Harry Dean Stanton. Pequeños inventos que suponen grandes avances, por lo menos en la comodidad de nuestras vidas.

 

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