Las entretelas de “Los mosqueteros”. Richard Lester – Yvonne Blake.

A medio camino entre el vandalismo y lo irreverente, el director Richard Lester lleva a la pantalla Los mosqueteros (1973), novela de Alejandro Dumas que nos familiarizó con el reinado de Luis XIII de Francia (1610-1643), convirtiendo a personas reales como D´Artagnan o el cardenal Richelieu, en personajes de una novela que publicó en 1844. En el cine no han faltado adaptaciones. Y aquí va una de ellas, genial película de aventuras deudora del viejo estilo. Ingeniosa, trepidante, irónica y con muchas carcajadas, con un reparto fantástico, y el viaje por las localizaciones de la geografía española, la fotografía, el ritmo, la escenografía, y por supuesto el vestuario, chapeau, el mejor de todas las películas de mosqueteros que se han hecho.

Yvonne Blake es la diseñadora. Impecable, cuidado al detalle, y hasta el último extra. Podemos decir que el vestuario es en cierto sentido fiel al siglo XVII francés. Las referencias principales que toma son cuadros de Van Dyck.

Van Dyck, 1635, Sir Endymion Porter and Van Dyck.

Van Dyck, 1629-30, María Luisa de Tassis.

 

 

Sin entrar en análisis, la silueta, las piezas de los trajes, los complementos textiles, peinado, tocados,… todo encaja históricamente, evoca el estilo de los años 20 y 30 del siglo XVII, aparentemente con un notable conocimiento. Pero Blake va más allá y se salta el rigor documental para demostrar que cualquier época tiene en la moda, la máxima expresión de la locura. Incluye elementos, tonalidades, calidades de tejidos y otros detalles inventados que, sin embargo, podrían ser perfectamente veraces, diseños propios de esa moda. A este acierto se suma otro: el vestuario responde a la intención de la película, habla el mismo lenguaje, baila al mismo son. Por eso las tomas se detienen y se recrean en mostrar la expresión y el relato de los trajes.

Lester trabajó con su diseñadora como trabaja con todos sus técnicos. Todo bien hablado desde el principio, y después, reuniones, repasos y opiniones. Es la primera película en la que colaboraron, después vino la nominación al óscar por el vestuario de Los cuatro mosqueteros (1974), Robin y Marian (1976), Superman II (1980), Finders Keepers (1984), y El regreso de los mosqueteros (1989).

La ropa se hizo durante el rodaje, sobre la marcha. Christopher Lee (Rochefort, mano derecha de Richelieu), era fántástico para vestir, igual que Faye Dunaway (Milady), aunque era compleja en las pruebas de vestuario. Charlton Heston se documentó tanto sobre el cardenal Richelieu que acabó siendo él, y para el diseño de sus traje le pidieron rigor, asueto, nada de fantasías. A Geraldine Chaplin (reina de Francia Ana de Austria), le hizo las pruebas con el gran Chaplin delante y con su madre, Oona O´Neill. Michael York (D’Artagnan), Richard Chamberlain (Aramis), Oliver Reed (Athos), Frank Finlay (Portos), debían ir de negro, con la ropa gastada, sucia, rota, real como la vida misma.

El vestuario es pura diversión. Dinamiza las escenas, personaliza a los personajes, aúpa a los actores, y distrae, suma en ese compendio de atractivos fílmicos que puede ofrecer una película. Tan protagonista como los propios personajes y tan elocuente como la trama de la narración.

Por destacar algo:

Los juegos de colores en las escenas.

Dos elementos de fantasía, la gola de la reina y el cuello del rey:

El armario más amplio es el de Milady.

Los disfraces de la fiesta plateada que Luis XIII da en palacio para descubrir el engaño de la reina.

Sólo queda un detalle: los trajes de Constance (Raquel Welch), la amante de D’Artagnan. Son un tanto fatídicos. No alcanzan el sincretismo de los otros. Falta la base documental en el diseño para, sobre eso, reinventar. Utiliza elementos de otras épocas combinados sin garbo, sin conseguir acomodarlos.

A Constance no la vistió Ivonne, y se nota. A Constance la vistió Ron Talsky, figurinista de Cabaret, el novio de Raquel. El tema fue complejo, una exigencia determinada por la posición de los productores y por la actriz. Blake cuenta que cuando vio los figurines se horrorizó. Tenía razón, no evocaban la época. Talsky había utilizado como referente la película de los mosqueteros de 1948 de Gene Kelly (D’Artagnan) y Lana Turner (Milady). Una película que recomiendo, pero con vestuario histórico de fantasía y acorde a la silueta femenina de los años 40.

Dicen que Lester, trabajando con los Beatles, tuvo la idea de enfudar a los chicos de Liverpool en la piel de los mosqueteros. Hubiesen encajado perfectamente, porque la película es lo suficientemente iconoclasta para que la idea resulte una perfecta locura de marca Lester. Aunque el reparto definitivo tampoco está nada mal, escogido intencionadamente, rostros famosos, tal como querían los productores; y la verdad, le viene que ni pintado a la película, porque da gusto verlos así vestidos.


Dos interesantes post en la red con buenas imágenes:

Frock Flicks

Burrello submarine movies

En papel:

Diseñado por… Yvonne Blake, figurinista de cine (2006), Víctor Matellano.

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2 respuestas a Las entretelas de “Los mosqueteros”. Richard Lester – Yvonne Blake.

  1. Desde finales del siglo XVI (1580 aprox.) hasta mediados del siglo XVIII (1759 aprox) se desarrolla en Europa y la América hispana un estilo artístico conocido como Barroca. Este término fue empleado a partir del siglo XViii con sentido despectivo para calificar (fundamentalmente el campo de la arquitectura y la escultura olvidándose del vestuario) a lo que consideraban una degeneración del gusto renacentista de linea clásica. Con el mismo sentido despectivo emplearon los ilustrados españoles” borrominesco” y” churrigueresco”. Con el tiempo se reconoció en el Barroco un estilo artístico con características propias con predominio del movimiento. La profusión de detalles, la subordinación de las partes al todo, etc.. El arte Barroco se desarrolla sobre todo en los países católicos, vinculado a la contrarreforma, adquiriendo una importancia fundamental en Hispanoamérica, donde el desarrollo de un arte propio ha estado íntimamente ligado al menos en sus inicios a este estilo.
    La literatura y la música tambíén tuvieron su expresión barroca Shakespeare, Cervantes, Lope de Vega, La Fontaine etc.Bach, Hándel,En la música Rembrant, Velazquez etc….
    En Filosofía se vuelve, en cambio, con Descartes (1596-165o) al racionalismo llano, a un estoicismo tardío,. Su método filosófico y científico expone,- en “Reglas para la dirección de la mente” (1628) y más explícitamente en su” Discurso del Método” (1637),- una clara ruptura con la escolástica que se enseñaba en las universidades.
    Su Discurso del método está caracterizado por su simplicidad, únicamente propone cuatro normas……………..

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